DEL  TESTAMENTO VITAL A LA EUTANASIA

 

1Testamento vital es  la declaración por la que uno fija cómo debe ser el tratamiento médico que desea recibir en la fase final de su vida en caso de que entonces no pueda expresar su voluntad.

 La  sedación terminal, que se aplica ahora en  los hospitales españoles,  consiste en la administración de fármacos  para reducir intensamente el nivel de conciencia del enfermo,  que no producen  directamente la muerte aunque indudablemente acortan su vida. La situación ha de ser grave e irreversible y se ha de contar con la autorización del enfermo o de sus familiares.

Eutanasia pasiva es la muerte que sobreviene a un enfermo que padece una enfermedad incurable cuando no se le aplica ningún tratamiento para prolongar su vida, con la finalidad de evitarle todo sufrimiento.

Eutanasia activa es la muerte provocada por un profesional sanitario a una persona que ha pedido ayuda para morir,  para evitar el sufrimiento  o por cualquier otro motivo. Siempre ha de contar  con la voluntad del enfermo y la supervisión de un juez. Cuando  es  la propia persona que desea morir la que pone fin a su vida con la ayuda del personal sanitario que le dispensa el medicamento en cuestión o la receta para conseguirlo,  decimos que es un  suicidio asistido. En realidad la eutanasia activa  es un homicidio  por compasión.

Eutanasia  no es lo que ocurrió  en el año 2005, en el  servicio de urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés, cuando era coordinador del equipo médico el Dr. Montes, llamado por sus colegas “Sendero Luminoso”.

Más de una docena de familiares de enfermos que murieron tras ingresar en el servicio de urgencias, presentaron una denuncia  al hospital por autorizar “tratamientos”  que acortaban su estancia porque “faltaban camas”. Fueron acusados de  aplicar la eutanasia  según su criterio y sin el consentimiento de la familia.

El facultativo no fue declarado  inocente, pero el caso fue declarado sobreseído  por falta de pruebas dada  imposibilidad de conocer con certeza la causa de la muerte ya que  no se practicaron  autopsias. El dato alarmante fue que  la tasa de mortalidad en ese servicio de urgencia fue  muy  superior a las de los demás hospitales.

El Dr. Montes fue sustituido por el hospital, no se sabe si porque fue considerado un criminal o un negligente y   tras su destitución, la cifra de muertos disminuyó.

Con la eutanasia ocurre como  con el aborto que por cuestiones morales  hay dos posturas irreconciliables y ambas son respetables. Para unos la vida humana en algunas condiciones no merece ser vivida. Para otros,  es un bien  superior que no puede depender de otras personas ni de uno mismo. En el fondo,  se trata  si una persona tiene derecho, en uso de su libertad individual a poner fin a su vida, para  evitar el  sufrimiento o por cualquier otro motivo.

Si los católicos  lo que quieren es no meter en la cárcel a quien aborta o al marido que ayuda a su esposa a morir porque se lo pide ella, que padece una enfermedad incurable es necesario regularlo. El Vaticano  habla de cuidados paliativos y de  evitar  el encarnizamiento terapéutico, pero seguramente no es suficiente. ¿Se puede obligar a vivir  a una persona   en contra de su voluntad?

Dada la obsesión de la izquierda de meterse en nuestras vidas, de  decirnos lo que tenemos que hacer, lo que tenemos que comer,  lo que tenemos que pensar desde la existencia de Dios hasta de   Isabel La Católica. Dado que la utopía socialista es la creación de un hombre nuevo, sometido y manejado por el estado. Dado que que los comunistas ya justificaron en su día  el gulag y los nazis  los campos de concentración,  da miedo pensar que algún día, algún gobierno  pueda  arrogarse  el  derecho a decidir sobre  el momento de nuestra  muerte.

Hay  ecologistas  que van todavía más  más lejos al decir que  el hombre es el ser más depredador de nuestro planeta e insisten en que una disminución de la población mundial de mil millones de personas, por ejemplo,  representaría un gran alivio para “nuestra madre Tierra”

Enrique Gómez Gonzalvo  11/04/2020 Referencia 523

 

 

 

 

 

 

 

 

 


2 respuestas a “    DEL  TESTAMENTO VITAL A LA EUTANASIA

  1. Enrique, me ha agradado mucho tus artículos. Los leo todos. Me recuerdan viejos comentarios tuyos cuando nos reuníamos. Por otra parte me sirve para recordar y actualizarme de los diversos razonamientos actualizados. Un abrazo. Gracias

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