DOS MODELOS, NADA MÁS

                                              

Solo hay dos modelos: propiedad privada o no propiedad privada, o sea, comunismo.  O se mantiene, se respeta y se promueve la propiedad privada o se prohíbe,  se dificulta y se anula.  Representantes  actuales  de estos dos modelos pueden ser   la ministra de Pedro Sánchez Isabel Celaá y el empresario  Amancio Ortega.

 Celaá,  la que dijo que los hijos no son de los padres y que hay que acabar con la escuela concertada, dispone de un   patrimonio de 5-6 millones,  declara 200.000 euros y lleva a sus hijos a una escuela concertada.

 Ortega,  el creador de Zara y de Inditex, es el que se ha hecho rico a  base de trabajo  y talento, sin olvidar la  suerte. Ha creado 130.000 puestos de trabajo en todo el mundo y ha beneficiado a los consumidores vendiéndoles productos de mejor calidad y más  baratos que los que existían en el mercado.

 La base es la economía de mercado, cosa aparentemente absurda, pero que   ha demostrado ser la única que funciona.

El ataque furibundo de las celaas a los ortegas no es porque consideren que  una democracia no es aceptable si admite la limosna de un multimillonario. Ellos y ellas, como dicen los progres, lo que querrían sería quitar el dinero al rico y después fusilarlo como hicieron con los zares de Rusia.

 Tambien hay dos tipos de socialdemocracia. Una  que está camino del comunismo como  la de Zapatero y Sánchez y  otra que ha renegado de la revolución  como  la de Felipe González, la de Edmund  Smith o el laborismo de Tony Blair.

 Dos ideologías. Una  que prefiere fomentar el odio y la confrontación entre los ciudadanos y  otra partidaria  de la paz social, porque la lucha de clases, que les dijeron era  el motor de la historia, ha traído la ruina económica y la falta de libertad.

Dos concepciones de la economía, una que habla  de renta mínima y otra  que trata de evitar que haya españoles que la necesiten.

Unos que prefiere la libertad individual y decidir sobre las cuestiones esenciales de su vida con un Estado mínimo y otros  que, siguiendo el contrato social de Rousseau, prefieren cambiar su libertad por la promesa de seguridad y creen  que un señor con coletas les llevará  al paraíso.

Una ideología, que han demostrado su bondad al llevarla a la práctica y otra que han conseguido, según la Universidad de Cambridge, que España con el gobierno social comunista de Pedro  Sánchez haya sido, de los 33 países de la OCDE el que peor ha gestionado la epidemia del coronavirus y la crisis económica consiguiente.

También hay  dos clases de políticos. Unos altruistas, con principios, con valores que aman España y no se enriquecen con la política y otros que no tienen  decoro, ni  dignidad,   que siguiendo a Maquiavelo se venden para alcanzar el poder y también hay  políticos delincuentes.

Enrique Gómez Gonzalvo 10/10/2020 Referencia 566


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